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Nuestra misión es hacer discípulos de Jesucristo que adoren con pasión, amen con extravagancia y den testimonio con audacia.

Apoyado por fervientes oraciones, un fiel discernimiento y una segura esperanza en el futuro, el Iglesia Metodista Global es un movimiento inspirado por el Espíritu Santo. Compartimos con alegría su misión y visión con usted. Te invitamos a que conozcas más sobre nosotros y a que hagas planes para unirte a los hermanos y hermanas de todo el mundo para un futuro nuevo, brillante y audaz.

Nuestra visión es unirnos a Dios en un viaje para traer nueva vida, reconciliación y la presencia de Cristo a todas las personas, y ayudar a cada persona a reflejar el carácter de Cristo.

A través de nuestros ministerios, deseamos compartir todo el consejo de Dios con todos los pueblos y promover la presencia y el cumplimiento del Reino de Dios en todas las partes del mundo y en todos los niveles de las sociedades y culturas. La Iglesia Metodista Global está comprometida con el señorío de Jesucristo, la inspiración y la autoridad de las Escrituras, y la obra del Espíritu Santo en la transmisión de la verdad y la gracia de Dios a todas las personas.

Somos una iglesia global que reconoce y despliega los dones y contribuciones de cada parte de la iglesia, trabajando como socios en el evangelio con igual voz y liderazgo. Nuestro testimonio en el mundo está marcado por el amor mutuo, la preocupación, el compartir y la atención a los más vulnerables. Nos cuidamos mutuamente con amor y damos testimonio del poder transformador de la Buena Nueva mientras nos esforzamos humildemente, pero con valentía, por servir a los demás como embajadores de Cristo.

La Iglesia Metodista Global en la plaza pública: Moderación y Modestia

Por Walter B. Fenton Uno de los chistes que corren entre los estudiantes de la escuela de divinidad a la que asistí decía lo siguiente: "Todos estamos en la escuela de divinidad porque no nos aceptaron en la escuela de derecho". Como todas las ocurrencias de este tipo, tenía gracia porque la mayoría de nosotros lo sabíamos...

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